| El
país centroamericano vivió ayer una jornada electoral caracterizada por
la tranquilidad y la masiva afluencia de votantes. No obstante, al
cierre de esta edición todavía no se conocía ningún tipo de resultado.
Según el Consejo Supremo Electoral (CSE) de los 3,6 millones de
personas habilitadas a votar, concurrió un 75 por ciento a las urnas
para poder así decidir el futuro de Nicaragua.
Los comicios tomaron relevancia internacional debido a la
posibilidad del sandinismo, a través de su candidato Daniel Ortega, de
retornar al poder luego de 16 años. Los liberales se presentaron a las
elecciones divididos: por un lado la Alianza Liberal Nicaragüense
(respaldada por Washington), que postulaba a Eduardo Montealegre. Y por
el otro el Partido Liberal Constitucionalista, encabezado por José
Rizo.
Según el Jefe de la Misión de Observadores de la Unión Europea,
Claudio Fava, los comicios representan una verdadera: “victoria
democrática del pueblo nicaragüense”.
El funcionario europeo elogió la participación masiva de los
ciudadanos, quienes acudieron a las Juntas Receptoras de Votos desde
horas de la mañana. “Hay un clima muy tranquilo, y una presencia de
observadores nacionales e internacionales en todas las mesas… Esta
evaluación puede ofrecer un juicio positivo del proceso electoral”,
enfatizó Favá.
Estas elecciones presidenciales en Nicaragua, que algunos denominan
como las más observadas en la historia del país, contaron con mas de
dieciocho mil observadores acreditados ante el CSE. Entre las
personalidades más ilustres que se encargan de controlar que todo
transcurra en normalidad se encuentran el ex Presidente de Perú,
Alejandro Toledo y el ex Presidente Estadounidense, Jimi Carter. Hay
que señalar que también llegó a la nación caribeña el coronel retirado
Oliver North, quien durante la campaña electoral formó parte de la
despiada campaña “mediatica” impulsada por Washington para
desprestigiar al candidato del Frente Sandinista para la Liberación
Nacional, Daniel Ortega.
Luego de emitir su sufragio, el candidato del FSLN-rodeado por
un enjambre de periodistas- sostuvo que el que “va a ganar el día de
hoy es el pueblo”.
Por su parte el candidato del PLC, José Rizo, sostuvo que reconocerá
cualquier resultado porque estas son un: “reflejo de la voluntad
popular”.
Las 11.274 juntas receptoras de votos decretaron el cierre de las
urnas a las 18:00, pero como en algunos sectores del país hubo cortes
de energía, el escrutinio se retraso considerablemente. De acuerdo a
estas circunstancias las autoridades del Consejo Supremo Electoral
anunciaron que los resultados de las elecciones recién se conocerán en
la madrugada del lunes.
Lo único que altero el normal funcionamiento de las elecciones, fue
una denuncia del Director del Instituto para el Desarrollo y la
Democracia (IPADE), Mauricio Romero. El funcionario denunció que miles
de votos podrían ser anulados, si el Poder Electoral da trámite a las
denuncias basadas en actos de omisión de ciertos miembros de las Juntas
Receptoras de Votos.
"Esta situación podría representar la anulación de miles de votos de
forma significativa, si el CSE recibe y da trámite a estas
impugnaciones como válida", subrayó el director ejecutivo del Ipade.
Vale recordar que para ser elegido presidente en primera vuelta, los
candidatos deberán conseguir un mínimo de 40 por ciento de los votos. O
también pueden ganar si consiguen un 35 por ciento de los comicios y le
sacan un margen de cinco puntos porcentuales a su más cercano
competidor. |